UNA OBRA KIWANIS PARA DESTACAR.
FUNDACION SAINVILLE

Por Manuel Camacho

Desde hace 35 años el Club Kiwanis Bogota (el segundo Club Kiwanis fundado en Suramérica), desarrolla su actividad cívica en pro de la población marginada socialmente y muy en especial dirigiendo sus esfuerzos hacia el desarrollo integral de ala juventud... A los niños de la localidad de Usme, una de las comunas del sur-oriente de la ciudad de Bogotá, a través de la Fundación Sainville, el Club Kiwanis Bogotá les ha brindado la oportunidad de tener una casa- hogar donde reciben apoyo para realizarse socialmente, con la esperanza de un futuro mejor. Cumple de esta forma, el Club Kiwanis Bogotá, con el compromiso que a todos los clubes les corresponde, de organizar un Programa Social que se enmarque dentro del Proyecto Distrital “Escuela Kiwanis: Educando para la Paz”. Es de urgente necesidad que la sociedad civil entre a jugar un papel protagónico en el apoyo al Estado, porque bajo ningún pretexto podemos seguir siendo indiferentes Debemos crear en la sociedad una nueva cultura de paz. Con este criterio los socios del Club Kiwanis Bogotá desde hace un lustro, se propuso sacar adelante un proyecto integral comunitario, el cual hoy en día es una realidad bajo el nombre de la Fundación Sainville.

ANTECEDENTES DE LA OBRA EN SAINVILLE:

En el Barrio Comuneros, de estrato social muy bajo, el socio Oscar Gómez conocedor de primera mano, de los ingentes esfuerzos con que las Hermanas Dominicas de la Presentación trataban de sacar adelante un proyecto social que propendía por aliviar las penurias dedicha comunidad, propuso al


Bendición del lote donde se construyen seis aulas actualmente para la Escuelita Para La Paz en el barrio Chicó Sur de Bogotá.

Club Kiwanis Bogotá colaborar con esta misión.

Su propuesta, enmarcada dentro de los objetivos Kiwanis, fue aceptada y de inmediato nos propusimos ubicar a las Religiosas en una sede decorosa donde pudiera favorecerse a la comunidad a través de algunos programas sociales en los que se involucrara especialmente a los niños y a las señoras Cabeza de Hogar. La socialización de la comunidad era el paso más importante para amainar sus penurias, generando un espacio físico y ubicándoles una casa que sintieran como propia y donde recibirían apoyo moral, calor humano y mucho cariño.

Corría el año 1995 cuando en el Barrio Chico Sur, de la Comuna Alfonso López, se compró una casa a medio construir, en cuyo 2º piso, único modestamente habitable, se ubicaron las Religiosas. Así apoyando a la Fundación Sainville, el Club Bogotá arrancó con mucho ánimo los programas con ancianos, con jóvenes y con señoras Cabeza de Hogar. Los proyectos crecieron y hubo necesidad de crecer la sede. Se construyó el tercer piso, se compró un lote a espaldas de la casa donde se construyó un edificio de tres pisos que se anexó al existente.

Los programas dirigidos por las incansables Religiosas, aumentan másy más. Las Hermanas aportaron los recursos económicos para la compra de otro lote vecino que también se integró a los primeros gracias a la donación al Club Kiwanis Bogotá de parte del dinero requerido,

por parte de la Fundación Weton. Ya los jóvenes podían contar con biblioteca propia y con aulas para clases de computadores, los niños con comedores solidarios, las señoras con talleres para aprender artes y oficios varios, los ancianos con un lugar para realizar sus actividades lúdicas. En fin, toda la comunidad compuesta por 18 barrios para jóvenes se ha integrado a la gestión social y muestra con orgullo todo su cariño por esta obra patrocinada desde hace diez años por el Club Kiwanis Bogotá.

Para este año 2004 en un lote vecino a la sede actual, el Club Bogotá ha iniciado la construcción de otras aulas, que la comunidad espera ansiosa y que sirve como eje motor del trabajo comunitario que adelanta el club. El área total al terminarse la obra será de 288 m2 y el costo total alcanzará los Ciento veinte millones de pesos. Ver a diario el avance de esta obra sirve de orgullo a los socios, que tienen una infraestructura palpable para mostrar como servicio social y de progreso para la comunidad marginada. También es un punto de apoyo y de ejemplo para otros clubes Kiwanis, para ver la forma de conseguir donaciones del Gobierno y de entes Internacionales.


En la foto se ve plena actividad en la obra de construcción que esperamos tener terminada para el mes de junio.

 
©2004 Derechos Reservados - Kiwanis LatinoAmérica - Distrito Andino y Centro Americano Autor: Manuel Camacho